Mostrando entradas con la etiqueta sucesos vitales. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta sucesos vitales. Mostrar todas las entradas

miércoles, 9 de septiembre de 2015

DEJAR ATRÁS EL PASADO

El pasado es algo que nos acompaña a lo largo de nuestra vida. El lugar del que venimos actúa como una base para conformar quiénes somos, cómo actuamos y cómo pensamos acerca del mundo que nos rodea. Influye no sólo en nuestra perspectiva de vida, sino en muchas más cosas que ahora mismo ni siquiera imaginamos, como las sensaciones y emociones que tenemos ante algo o alguien que no conocemos y del que no tenemos información.


Todas las personas podrán recordar momentos buenos y malos de su trayectoria vital. Sin embargo, existe gente que parece tener una increíble facilidad para estar todo el día reviviendo su pasado. Pasar el día recordando aquello que sucedió antaño (tanto si es malo o bueno) no es precisamente la mejor opción para seguir con nuestras vidas, sino todo lo contrario. Nos mantiene estáticos, nos impide movilizar nuestra energía para realizar nuevos proyectos o, simplemente, disfrutar del día en que nos encontramos.

El problema surge cuando nuestro pasado no nos deja continuar hacia adelante con nuestra vida. Los recuerdos sobre aquello que fue o no fue vuelven a nuestra cabeza una y otra vez, haciendo interferencia con el momento actual en que nos encontramos, impidiéndonos disfrutar del instante que vivimos. Es en este punto cuando debemos tomar conciencia de que el pasado ya pasó (valga la redundancia) y que es en el presente donde nos encontramos.

Recordar aquello tan terrible que nos sucedió, lo mal que se portaron con nosotros, etc. trae de vuelta a nuestra cabeza aquellas emociones de malestar, culpa, vergüenza, rencor… que nos vuelven a hacer daño de nuevo una y otra vez, ¿nada productivo, verdad? Estas personas que se focalizan demasiado en el pasado, corren el peligro de caer sumidos en una gran tristeza o depresión, presas de sus desgracias e inmóviles ante un presente-futuro nada prometedor, ya que esto nos puede llevar a pensar que nuestra vida está destinada a la desdicha.


Es importante saber que para superar el pasado, en primer lugar debemos asumir que no va a cambiar, que debemos aceptar las cosas tal como fueron y dejarlo estar. Resulta fácil decirlo, sí, pero pasar página es imprescindible. Para ello, algunas de las cosas que debemos intentar hacer son:

1. Alza la vista hacia el mundo que te rodea. 

 

Levantar la vista de tu ombligo para pasar a mirar el sitio en el que estás y la gente que te rodea puede ser un buen primer paso para seguir hacia adelante.

 

2. Olvida a aquellos que te hicieron daño.

 

Como ya se ha dicho, vivir rememorando aquello que tanto nos hizo sufrir impide que se cierren esas heridas. Y, que quede claro, guardar resentimiento hacia esa persona (e incluso mostrárselo abiertamente) muchas veces no va a conseguir que el otro se sienta peor sino que somos nosotros los que más nos anclamos en aquello que sucedió.

3. Perdónate a tí mismo.

 

Comprender que las cosas que hicimos mal ya no pueden deshacerse. En vez de culparnos a nosotros mismos por haber actuado de una determinada forma y no de otra, sería más productivo buscar por qué hicimos eso. ¿Cuáles fueron los deseos, motivaciones o miedos que nos llevaron a hacer las cosas de ese modo?

4. Encuentra un sentido a tu vida.

 

Tener objetivos y metas en la vida nos permite afrontar los malos momentos. Saber que hay algo por lo que merecerá la pena seguir, nos da aliento para soportar las adversidades puesto que sabemos que cuando éstas terminen, podremos hacer aquello que anhelamos.

 

5. Volver a empezar. 


A lo largo de nuestra vida, podemos encontrarnos en situaciones que se nos exijan tener que volver a empezar desde cero. A pesar de que en un primer momento veamos todo negro, debemos pensar que eso no es así. Que nosotros no veamos las diferentes alternativas que tenemos no significa que éstas no existan o que no vendrán en un futuro.

Fuente: Psicopedia.

 
D. Francisco Pérez es Licenciado en Psicología, Máster en Psicología Clínica y de la Salud por la Universidad Complutense de Madrid, Máster en Especialización Didáctica, Especialista en Terapia Cognitiva y Conductual Infanto-Juvenil y colegiado nº AO-06199. Ejerce su profesión en su consulta privada en Jaén capital.
 
Si necesita ayuda profesional y está buscando un psicólogo en Jaén, puede ponerse en contacto con nosotros a través de:
 
Tfno. 678 920 707
Correo electrónico: Correo psicólogo Jaén


¡Porque nuestra salud mental es lo más importante!

lunes, 23 de marzo de 2015

LOS ESTRESORES: ¿QUÉ NOS ESTRESA?

Para dar respuesta a la pregunta del título del post antes de nada debemos definir qué es un estresor. Un estresor es una situación a la que está expuesta una persona y que, para hacerle frente, necesita adaptarse. Son condiciones ambientales generadoras de estrés. 
La clave de estresarnos no está tanto en el estresor, sino en cómo percibimos éste. Esta percepción va a determinar que nos estresemos o no ante un determinado estímulo.


Si observamos detenidamente a nuestros amigos, compañeros o familiares, ante la misma situación estresante unas personas reaccionan con mucho estrés y otras se quedan como si no hubiera pasado nada. Imagina que vais en un coche cinco personas. De repente se cruza un perro y el conductor tiene que dar un frenazo seco para no atropellarlo (esta es la situación estresante en sí). Unos nos dirían que tienen el corazón muy acelerado, otros nos dirían que han pensado que tendrían un serio accidente y están sudando, y otros nos dirían que están tranquilos como si no hubiera pasado nada. Lo curioso de esta situación es que todos han vivido el mismo estresor (frenazo para no atropellar un perro), pero no todos han experimentado esa situación de la misma manera.

 

PRINCIPALES FUENTES DE ESTRÉS O ESTRESORES


1. SUCESOS VITALES INTENSOS Y EXTRAORDINARIOS

Estas situaciones de estrés se dan como resultado de la aparición de cambios importantes en la vida de las personas. Son de gran intensidad y no mucha duración.
Ejemplo: La pérdida de una persona querida, sufrir un accidente de coche trágico, un divorcio, una violación, un terremoto devastador, etc.

 

2. SUCESOS DIARIOS ESTRESANTES DE MENOR INTENSIDAD

Se refieren a las múltiples situaciones de la vida cotidiana que funcionan como generadoras de estrés. Son estresores menores no muy intensos pero muy repetitivos. Tienen unos efectos más negativos tanto a nivel psicológico como biológico que los que puedan generar los sucesos vitales extraordinarios ya que estos últimos, aunque son muy intensos, son poco frecuentes.
Ejemplo: Los atascos de tráfico, el mal tiempo, conflictos con familia o amigos, suspender un examen, problemas económicos, etc.

 

3. SITUACIONES DE TENSIÓN CRÓNICA MANTENIDA

Generan grandes cantidades de estrés y se mantienen durante períodos de tiempo más o menos largos. Son estresores de una elevada intensidad y su presencia es repetida y duradera. Sus efectos son devastadores para la salud.
Ejemplo: Sufrir malos tratos, ser cuidador de una persona dependiente, inmigrantes sin papeles, etc.

 

¿CÓMO COMBATIR LOS EFECTOS DEL ESTRÉS?

 

En la actualidad disponemos de tratamientos psicológicos muy eficaces para hacer frente al estrés.
Un programa combinado de tratamiento de estrés como la Terapia de Inoculación del Estrés es el método más efectivo para combatir sus efectos, minimizarlos en el tiempo y adquirir habilidades de afrontamiento ante los estresores. 
En Supera Psicología Clínica (psicólogos en Jaén) ponemos a tu disposición este tipo de tratamiento. No dudes en contactarnos si necesitas ayuda profesional.


Francisco Manzaneda es Licenciado en Psicología, Máster en Psicología Clínica y de la Salud por la Universidad Complutense de Madrid, Máster en Especialización Didáctica, Especialista en Terapia Cognitiva y Conductual Infanto-Juvenil y colegiado nº AO-06199. Ejerce su profesión en su consulta privada en Jaén capital.
 
Si necesita ayuda profesional y está buscando un psicólogo en Jaén, puede ponerse en contacto con nosotros a través de:
Tfno. 678 920 707
Correo electrónico: Correo psicólogo Jaén